La catársis y el hedonismo: Zombies de la vida diaria
Febrero 24th, 2013Hace tiempo escribí sobre la soledad y entonces llegué a la conclusión (para nada nueva) de que no es malo estar solo mientras no te sientas solo. En una época me encantaba quedarme en casa, tenía unos pocos apoyos y meso me hacía sentir satisfecho. Por otro lado he conocido en mi vida gente, sobre todo en la vida laboral, gente que sale mucho y tiene muchos panoramas, casi al punto que su vida es eso.
Cuando estoy en la oficina, la verdad es que no siento que tenga mucho espacio mental para pensar en mi mismo o pensar en las cosas que me importan, es normal. Entonces el tiempo que tengo para dedicarlo a mi mismo es el tiempo que paso fuera. Ahí puedo ya pensar qué quiero de mi vida y reflexionar en otras cosas, además de relajarme.
Lo que me llama la atención es que muchas personas, quizá la mayoría, no sé, dedican la mayoría de su tiempo libre a la bohemia, a disfrutar del alcohol y otras cosas. Cuando sales puedes pasar fácil cuatro o cinco horas (las que quedan del día, vamos) en un bar hablando liviandades con gente que no conoces apenas en un día laboral. Al menos, diría yo que les puedes conocer un poco más, pero tampoco llegas muy lejos. A veces me sorprendo viendo a gente que debería conocerse muy bien, preguntarse cosas bastante elementales.
Necesitamos la catársis de alguna u otra manera, no es una cosa de bohemios, hasta un evangélico practicante lo necesita. Pero estar ocupados constantemente y consumirnos internamente me hace preguntarme si mucha de esa gente de la que hablo no hará sino tratar de olvidar algo más. Cuando logras hablar con alguien, preferentemente a solas, surgen los problemas, aparecen los dolores emocionales. En el mejor de los casos lo que hay es vacío. Ahí la religión a veces cumple el rol de llenar ese vacío y creo que por eso hay gente que es feliz porque la religión les da algo en qué enfocarse. A otros, tener una familia les produce el mismo efecto.
Escribía todo esto simplemente para decir: ¿No te has puesto a pensar que nos convertimos en zombies? Seres que simplemente viven para trabajar y para que funcionen adecuadamente, un poco de relajo vacío en alcohol y drogas para olvidar las penas y unas horas de descanso para que lleguen mejor al trabajo al día siguiente. No digo que esté mal salir, pero tal vez nos estamos desenfocando del hecho de que somos seres humanos y necesitamos tiempo para nosotros mismos. Hay personas que nunca han reflexionado en nada con algo de seriedad o que no tienen un proyecto o algo que aportar o trabajar en algo además de una ronda de cervezas. Somos seres humanos, no somos “robocs” y a veces uno piensa que por dedicarnos todo el día a trabajar lo somos, pero nos olvidamos que cuando dedicamos nuestros espacios de libertad a gastar plata y emborracharnos para tener experiencias que ni siquiera vamos a recordar bien también nos “deshumaniza”, nos volvemos seres fundamentalmente instintivos.
No te digo (lo repito) que salir una vez a la semana con gente que te simpatiza sea malo, pero es que a veces no es una vez a la semana y para qué? Para que cuando se te pase la caña te dis cuenta que estái solo de nuevo? Que los “amigos” están pero sólo para ir a carretear pero no son de fiar.
Que no tiene ni un brillo verte reír y contar historias para que luego andís llorando en tu soledad (ayudado por el efecto depresor de las cosas que tomaste) porque no podís confiar en nadie.
Que hagas lo que hagas no dejes que la presión social te mantenga convertido en un zombie, que tengas válvulas de escape pero no sea vacía. Alguno se preguntará acá mismo qué es no tener una vida vacía porque no se lo han planteado. A ver si me explico.: Si no vas al carrete y estás solo/a (físicamente) se entiende que sin tomar nada ¿te sientes bien contigo mismo/a?
A mi me gusta salir, no necesariamente a tomar, aunque no soy abstemio. Las veces que me he emborrachado evidentemente no me he sentido bien emocionalmente, me gatilla sentimientos de tristeza pero a la vez no siento que deba tomar para olvidar algo o desestresarme. Debo dar gracias a las circunstancias de la vida que no lo necesito, que tal vez hubiese estado mejor sobrio o incluso habiéndome ido antes. Me doy cuenta también que soy más feliz de lo que pensaba.
No me gustaría que se leyera este artículo como “moralina”, si lo ves así, estás muy perdido. Es una reflexión y un consejo hasta para mi mismo.


